Siguiendo al hilo de la parte 1, podemos analizar otras razones menos teoréticas, que también motivan a una persona a emprender y que son tan diversas y variadas,  así como tan loables y válidas empresarialmente como las anteriores.  Además, también son totalmente independientes de la edad.

En estas, también las hay, a su vez, de varios tipos.

1.- Una madre que ha “criado” a sus hijos y le apetece volver a ejercer su profesión. Hay cantidad de profesiones que se pueden ejercer sin necesidad de grandes locales ni de grandes plantillas. También las hay con horarios flexibles.

2.- Varias personas que trabajaban en una misma empresa propiedad de un  autónomo que, a la jubilación piensa cerrar la empresa. Los trabajadores pueden constituir una sociedad mercantil de cualquier tipo y quedarse con la empresa para continuarla.

3.- Unos amigos que coincidieron con el mismo preparador de oposiciones para la Seguridad Social, y no las han aprobado, pueden montar una asesoría laboral. O fiscal si es el caso de oposiciones de Hacienda.

4.- También puede darse el caso de quienes convierten su afición en su trabajo. Tal es el caso de un antiguo alumno mío que ahora es propietario de una muy buena empresa de tablas de surfing, que era su afición a los 16 años.

Así podríamos seguir contando posibilidades muchos más renglones, pero como el título de la sección es “Píldoras de Emprendimiento”, los escritos han de ser cortos. Ya se sabe: “lo bueno, si breve …”

Ignacio Flores

Químico y emprendedor.