Los Grafólogos estudiamos los rasgos de la escritura para analizar la personalidad de una persona y en numerosas ocasiones, observamos los tipos de trabajo que mejor se adaptarían a la forma de ser de la persona analizada.

Comerciales con trazos curvos, ingenieros con letras minúsculas… ahora bien, ¿y si lo hacemos al revés? ¿y si determinamos la letra que debería tener una persona que queremos en un determinado puesto?

En líneas generales es una tarea bastante complicada, pero haremos el experimento para el caso de los emprendedores. En primer lugar, las cualidades principales que debe tener un emprendedor son:

  • Perseverancia.
  • Abierto a oportunidades.
  • Pensamiento rápido.
  • Idealista, pero con capacidad de ejecución.

Ahora bien, ¿dónde se pueden observar todas estas características en la escritura?

El emprendedor deberá ocupar todo el papel a escribir, sin gestos regresivos sobre la escritura, sino que toda ella incite al avance y la progresión de los trazos, con ángulos, pero sin excederse en los mismos, combinando a veces con ciertas curvas.

Cohesión de las letras de manera rápida y veloz, con presión firme y letra con tendencia a grande. Tamaño de mayúsculas equilibrado, aunque es necesario que tenga una autoestima alta de manera que siempre serán preferibles unas mayúsculas grandes; renglones ascendentes, por supuesto, aunque sin muchas oscilaciones.

 Equilibrio en la parte superior de las letras lo que nos denotará el autocontrol que deberá poseer la persona, sobre todo en situaciones donde prime el estrés.

No obstante, dicho lo anterior, cada personalidad, sea emprendedor o no, tiene su particularidad, su distinta forma de comportarse y de interpretar las situaciones, porque todos somos únicos y no podemos encasillar a cada puesto de trabajo con un tipo de personalidad determinado, aunque no es menos cierto que a algunos puestos de trabajo se le requieren de ciertas habilidades personales.

Laura Romero Gómez

Grafóloga y Perito calígrafo.